A veces solo queda la tristeza
Miércoles, 29 noviembre a las 11:16:37
Contribución de Nacho
Ya han pasado tres días de tu marcha Dario, y sigo sin saber que hacer con el nudo que tengo en la garganta cada vez que pienso en todas las cosas que teníamos que haber hecho… la cena de la semana pasada que tuvimos que suspender por falta de tiempo, las salidas de enduro por Salamanca, las fotos en Cabanillas, las salidas en bici… esa Gymkana que te necesitaba tanto como el respirar para salir adelante. No se que hacer cada vez que pienso en el hueco tan grande que has dejado.
La mayor parte del tiempo, simplemente no me hago a la idea. No entra dentro de mis esquemas mentales el que no estés al otro lado de ese teléfono. No puedo pensar si quiera en la posibilidad de pasar por la calle Ancora y que ya no nos de tiempo a tomar una cañita rápida mientras me cuentas las últimas aventuras de tu vida.
A veces, de repente, me doy cuenta de que no estas. De que ya no me vas a coger el teléfono, de que no vamos a estar en cualquier curva de cualquier carrera viendo quien saca la mejor foto… a veces, de repente, tengo que buscar algún sitio tranquilo para dejar correr las lagrimas.
Hace algún tiempo un grupito de gente nos conocimos por Internet. Un pequeño grupito que poco a poco fue creciendo, y que termino siendo este extraño espacio en el que compartimos nuestros sueños. Como sabes, ahora esto es bastante más grande de lo que era. Pasa muchísima gente por aquí cada día, y hay veces en que es difícil seguir el rastro de todos los que van y vienen. Mucha gente nos cuenta en las carreras que han conocido a su grupo de amigos con los que monta en moto gracias a esta web… y la verdad es que eso es lo más bonito de haber formado parte de esto. Cuando estoy en el trabajo jodido, o con problemas en casa, se que por aquí anda alguno de mis amigos pasados, presentes o futuros hablando de motos o de lo que haga falta. Lo mas bonito de esto, es la gente que hemos ido conociendo a través del tiempo.
Si mi vida hubiese seguido sus cauces previstos, en cualquiera de las múltiples posibilidades previstas, hoy hubiese comprado las revistas de motos, y hubiese leído lo tuyo sin haber tenido la oportunidad de haberte conocido… y hubiese sentido esa pena que sentimos todos cada vez que nos enteramos de que uno de los nuestros se ha marchado. Sin embargo, en mi vida se han dado un extraño número de casualidades y decisiones previsiblemente equivocadas que me han llevado a vivir en esta ciudad de locos, a formar parte de este disparate llamado endureros.com, a conocerte en aquella Enduro Cup, a viajar a Austria a vivir nuestros sueños…
Si mi vida hubiese seguido los cauces previstos no habría tenido la suerte de haberte conocido. Y aunque se que de vez en cuando voy a seguir teniendo que esconder la mirada para que la gente no vea mis lagrimas… se que mi vida ha sido mejor por que tu has formado parte de ella.
A veces, entre la tristeza, quedan los recuerdos de una vida que fue increíble. Viviste tu vida como habías soñado, y nos enseñaste cada día a tratar de vivir nuestras ilusiones con la fuerza que ponías en todo lo que hacías. Te vamos a echar mucho de menos en cada carrera, en cada excursión… cada vez que una rueda deslice hacia el ápice de una curva en cualquier pista de supermotard.
A veces solo queda la tristeza. A nosotros nos queda tu recuerdo. Estarás para siempre en nuestros corazones.
Hasta siempre amigo.
Buds y el resto del equipo de Endureros.com

|
|
| |
 |
Votos del Artículo |
 |
|
Puntuación Promedio: 4.84 votos: 26

|
|
|
 |
|